Cuando me preocupa el mañana
Oración de esta colección

San José, hay días en que pienso demasiado en lo que todavía no ha ocurrido. Imagino dificultades, repaso conversaciones y quisiera tener una respuesta para cada posibilidad. Hoy presento ante Dios esa inquietud. No quiero negar lo que siento; quiero aprender a atravesarlo acompañado y a volver con ternura al momento que estoy viviendo.

Tú caminaste sin conocer todos los detalles del camino. Enséñame a reconocer la diferencia entre una responsabilidad que puedo atender y una preocupación que solo se repite. Ayúdame a aceptar el apoyo de las personas que me quieren y a pedir orientación cuando no sé cómo continuar. Que mi fe me anime a cuidar mi vida con acciones sencillas.

Esta noche nombro lo que me preocupa y lo dejo ante el amor de Dios. Pido claridad para el próximo paso, paciencia para lo que necesita tiempo y fortaleza para lo que no puedo cambiar. Que no me falte la humildad para recibir ayuda ni la esperanza para volver a empezar. San José, acompaña mi espera. Amén.

Para reflexionar: ¿Hay una acción posible detrás de esta preocupación o necesitas, por ahora, dejarla reposar?

Un gesto: Escribe tu preocupación en una frase y anota un próximo paso que dependa de ti.
