Por el trabajo de cada día
Oración de esta colección

San José, trabajador sencillo y cuidadoso, presento a Dios mi trabajo y el de las personas que amo. Tú conociste la dedicación de las manos y el esfuerzo necesario para sostener un hogar. Ayúdame a vivir mis responsabilidades con honestidad, sin olvidar que mi valor como persona no depende de producir sin descanso.

Si estoy buscando una oportunidad, dame constancia para prepararme, preguntar y seguir intentando. Si tengo trabajo, ayúdame a realizarlo con atención y respeto por quienes me rodean. Que sepa aprender de mis errores, reconocer mis límites y no aprovecharme de la necesidad de nadie. Intercede por quienes trabajan en condiciones injustas y por quienes hoy no encuentran empleo.

Que el fruto de nuestro esfuerzo sirva para cuidar, compartir y vivir con dignidad. Enséñame a distinguir entre la perseverancia y el agotamiento, y a reservar tiempo para mi familia y para el descanso. Entrego mis planes a Dios y me dispongo a dar el siguiente paso posible. San José obrero, ruega por nosotros. Amén.

Para reflexionar: ¿Cuál es el siguiente paso concreto que está a tu alcance en el trabajo o en su búsqueda?

Un gesto: Elige una sola tarea útil para mañana y reserva también un momento de descanso.
